YEMEN.- Al menos cuatro petroleros cargados con crudo saudita dieron media vuelta en el mar Rojo esta semana tras las advertencias de los rebeldes hutíes de Yemen de atacar cualquier embarcación vinculada a los puertos de Arabia Saudita, en una escalada que amenaza con cortar una de las últimas rutas de exportación energética disponibles en Oriente Medio.
HUTÍES NO CEDEN
Los hutíes, respaldados por Irán, anunciaron el lunes un bloqueo naval contra Arabia Saudita y difundieron avisos por radio a los buques en la región informándoles de que no podrían transitar por el estrecho de Bab al-Mandab —el paso entre el mar Rojo y el golfo de Adén— si habían recalado en puertos sauditas. El grupo también envió un correo electrónico a las empresas navieras advirtiendo que dicha actividad podría convertirlas en blanco de ataques “en cualquier lugar” dentro del alcance operativo de sus fuerzas armadas.
El bloqueo declarado abre un nuevo frente en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán, y amplía la amenaza sobre el suministro energético mundial más allá del golfo Pérsico.
Arabia Saudita condenó el bloqueo marítimo anunciado por los hutíes y prometió proteger sus buques con todas las medidas necesarias El puerto saudita de Yanbu, en el mar Rojo, se había convertido en la principal terminal de carga de crudo del reino tras el cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de Irán durante la guerra en curso. Desde abril, Arabia Saudita exportaba cerca de 4,9 millones de barriles diarios a través de ese punto, según datos de la empresa de información energética Kpler, utilizando el oleoducto este-oeste que conecta sus yacimientos del Golfo con la costa del mar Rojo.

