CAMPECHE, CAMP. Regresar a la oficina después de dar a luz suele convertirse en el funeral de la lactancia materna. La presión del reloj, las miradas de reojo de los jefes y la humillación de terminar oculta en el baño de la empresa para extraerse leche, han obligado a miles de mujeres a renunciar a este derecho. Sin embargo, el panorama legal cambió radicalmente en el estado, pues la ley hoy castiga el descuido patronal y respalda a la madre trabajadora.
Así lo expuso Erika Yerena, enfermera especialista y asesora de lactancia certificada por la Asociación Española Prolactar. Recordó que, hoy bajo el amparo de la Ley Federal del Trabajo, las empresas del país están obligadas a otorgar una hora libre diaria a las madres lactantes y a proveer instalaciones higiénicas para este fin.
“Actualmente ya es ley que a las mamitas se les debe dar 30 minutos antes o 30 minutos después de su salida, o en su defecto, juntar esa hora para entrar tarde o irse antes para poder dar pecho”, sentenció la especialista, bajando el balón a una realidad que muchas empleadas desconocen por temor o desinformación.

