El pasado Maya de México sigue sorprendiendo. A finales de junio fue descubierta Minanbé, una ciudad Maya perdida que había permanecido oculta durante más de mil años en la selva virgen de Calakmul, en Campeche. El hallazgo realizado por arqueólogos mexicanos y eslovenos reveló una ciudad de aproximadamente 15 hectáreas. Con plazas, palacios, terrazas agrícolas, sistemas hidráulicos y una pirámide de más de 13 metros de altura.
NI REGISTRADA NI SAQUEADA
Se trata de una ciudad Maya que nunca antes había sido registrada. El sitio fue bautizado como Minanbé, que en Maya quiere decir “No hay camino”, porque para encontrarla el equipo de arqueólogos se abrió paso a golpe de machete.
Entre los descubrimientos más importantes destacan 14 estelas y altares de piedra con jeroglíficos, representaciones de gobernantes Mayas, además de una escena de decapitación fechada en el año 849 después de Cristo.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lo más sorprendente del descubrimiento es que el sitio fue encontrado prácticamente intacto, sin evidencias de saqueo, situación poco común en zonas arqueológicas Mayas.
CAMUFLADA ENTRE LA SELVA
Ruinosa y virgen, con el eco de su historia suspendido por más de mil años, así aguardó Minanbé al equipo de especialistas dirigido por el arqueólogo Ivan Šprajc.
Camuflada entre la selva virgen de la Reserva de la Biosfera Calakmul, en Campeche, la antigua ciudad solo podía ser nombrada con esa locución en Maya yucateco: “No hay camino”.
Información del INAH señala que el equipo se internó en el sector norte de la reserva para hacer la prospección superficial de un sitio al poniente de Chactún, un centro rector reportado por esta misma iniciativa 13 años atrás, y para el cual contaban con datos de Escaneo Láser Aerotransportado (LiDAR).
CINCO KILÓMETROS A PURO MACHETE
Para ubicar el sitio, los arqueólogos y trabajadores de la comunidad de Constitución que participaron en la exploración abrieron brecha a filo de machete a lo largo de cinco kilómetros.
Para el arqueólogo Ivan Šprajc, la inexistencia de callejones o brechas, como llaman a los caminos de tierra abiertos para la explotación maderera décadas atrás, y que les sirvieron de guía para llegar a otros sitios, era buena señal:
NOMBRE HONRA A LOS MAYAS
“Por eso elegimos el nombre de Minanbé, que proviene del Maya yucateco (mina’an, ‘no hay’, y bej, ‘camino’).
Así, seguimos la tradición en la arqueología maya de denominar algunos sitios según alguna característica del lugar o en alusión a las circunstancias del descubrimiento”, explica.