CAMPECHE, CAMP. El sofocante calor que ha marcado los últimos días en Campeche se rompió este viernes, no con un alivio fresco, sino con una violenta descarga de tormentas eléctricas y ráfagas de viento que tomaron por sorpresa a la ciudadanía. La Península se encuentra atrapada en una peligrosa combinación atmosférica que, lejos de enfriar el ambiente, está transformando la región en una olla de presión.
Según pronósticos del Sistema de Meteorología, está siendo provocada por la interacción de una onda tropical con un vórtice en los niveles superiores de la tropósfera —un potente remolino de viento en la atmósfera alta— ha detonado este escenario de inestabilidad climática.
El pronóstico es contundente, las próximas horas tendrán una alta probabilidad de tormentas fuertes, actividad eléctrica constante, turbonadas repentinas y, en puntos localizados, la posible caída de granizo.
A pesar de la intensidad de las lluvias, el alivio térmico es una ilusión. La humedad residual, al contacto con el suelo caliente, dispara la sensación térmica muy por encima de los 38 °C. Para los campechanos, esto significa enfrentar un ambiente pesado y sofocante donde el aire parece no circular.
En el estado, se prevén tormentas fuertes generalizadas con acumulaciones de entre 25 y 50 mm. Con vientos que pueden alcanzar rachas de hasta 50 km/h y temperaturas máximas que oscilarán entre los 31 °C y 37 °C, la recomendación de las autoridades —y el sentido común de quienes habitan esta tierra— es extremar precauciones ante la caída de ramas, objetos mal sujetos y la rápida acumulación de agua en calles.