CAMPECHE, CAMP. El tono de un teléfono celular ya no solo anuncia un mensaje de texto o la llamada de un familiar; en Sabancuy, hoy es sinónimo de alerta. Una agresiva ola de intentos de extorsión telefónica mantiene bajo asedio a las familias de esta región, por lo que la gobernadora Layda Sansores llamó a no responder números desconocidos y reportar al 911.
Esto por otra parte, ha obligado a la Secretaría de Protección y Seguridad Ciudadana (SPSC) a desplegar un operativo de seguridad interinstitucional de emergencia ante el temor de que el patrimonio de los ciudadanos termine en manos de la delincuencia por dos números como 960 220 8280 y 814 595 1789 mandando mensajes de texto y por vía WhatsApp.
Estos números telefónicos foráneos están siendo utilizados para amedrentar, exigir depósitos de dinero y vaciar las cuentas de los locales bajo engaños y amenazas. Los reportes indican que los delincuentes juegan con el miedo de la gente, exigiendo transacciones rápidas antes de que la víctima pueda colgar y verificar si sus familiares están a salvo.
Ante el flujo constante de denuncias ciudadanas, las recomendaciones oficiales dejaron de ser simples sugerencias para convertirse en una guía de defensa comunitaria: conservar el número del agresor, romper la comunicación de inmediato y jamás proporcionar información que exponga la intimidad del hogar.
La prevención es la única arma inmediata. Las autoridades insisten en que “colgar a tiempo” es la diferencia entre conservar los ahorros de toda una vida o regalárselos a una mafia que opera desde la distancia. Mientras las patrullas refuerzan los recorridos en las calles de Sabancuy, la consigna en el pueblo es una sola, blindar el celular y no ceder al chantaje.