CDMX. Tras más de tres semanas de paro nacional, plantón en el Centro Histórico, bloqueos y pérdidas millonarias para la educación de millones de niños, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) levantó su huelga.
Sin embargo, lejos de reconocer el fracaso de su presión, sus líderes anunciaron que ahora convertirán las giras presidenciales en un campo de acoso permanente contra Claudia Sheinbaum.
“Vamos a exigir la interlocución con ella y vamos a estar presentes en los estados que visite para solicitar se nos atienda”, advirtió Filiberto Frausto, secretario general de la sección 34 de Zacatecas.
El mensaje es claro: si la presidenta no los recibe con los brazos abiertos para derogar la Ley del ISSSTE de 2007, la CNTE los perseguirá como sombra por toda la República.
EXTORSIÓN DISFRAZADA DE “LUCHA”
Cabe destacar que, la dirigencia de la CNTE reconoció que la decisión de levantar el paro salió de una Asamblea Nacional Representativa, pero las bases de Chiapas y Zacatecas quedaron furiosas: consideran que no obtuvieron nada sustancial más allá de “continuar el diálogo”.
Solo la poderosa Sección 22 de Oaxaca —la más radical y numerosa— se llevó un jugoso premio de 800 millones de pesos “extraordinarios” por parte del Gobierno federal.