CAMPECHE.- Un grupo de aproximadamente 40 trabajadores de la industria de la construcción levantó la voz públicamente para denunciar presuntos actos de abuso laboral y retención ilegal de salarios por parte de la empresa contratista identificada como “Construcciones Ruse”. Los afectados señalaron que, tras haber cumplido en tiempo y forma con las jornadas laborales requeridas para la remodelación de infraestructura comercial en la capital del estado, los responsables del proyecto cortaron toda comunicación sin liquidar los adeudos pendientes.
De acuerdo con el testimonio de los damnificados, el conflicto se originó al concluir los trabajos en las instalaciones de las sucursales Chedraui Turquesa y Chedraui Santa Ana. Al término de la obra, los representantes de la constructora omitieron el pago correspondiente a la última semana de labores y se negaron a entregar los finiquitos que por ley corresponden a los obreros, dejando a decenas de familias locales sin el sustento económico básico.
La denuncia ciudadana identifica de manera directa a los encargados del proyecto, entre ellos un supervisor conocido como “El Flaco”, su cónyuge y un jefe directo de nombre Rubén Méndez. Los trabajadores sostienen que estas personas han evadido sus responsabilidades apagando teléfonos celulares y ausentándose de los sitios frecuentes de reunión, bajo el argumento de que el presupuesto destinado a la nómina no ha sido liberado por los niveles superiores de la empresa.
Ante la falta de respuesta de la contratista, los inconformes han hecho un llamado para que la cadena comercial Chedraui asuma su papel como cómplice solidario de la situación. Argumentan que, al ser la empresa que se benefició directamente con la renovación de sus tiendas y al haber permitido la operación de la constructora en sus instalaciones, no puede deslindarse de la afectación sufrida por los obreros dentro de sus propios complejos.
Intervienen autoridades laborales ante la inasistencia de la constructora
La problemática ya trascendió las protestas públicas y ha escalado al terreno legal, toda vez que los afectados interpusieron las demandas correspondientes ante las autoridades de conciliación y arbitraje del estado de Campeche. Sin embargo, los representantes legales y administrativos de Construcciones Ruse no se han presentado a las audiencias y citas programadas por las dependencias del trabajo, prolongando la incertidumbre de los demandantes.
Los líderes del movimiento de trabajadores señalaron que estas inasistencias forman parte de una estrategia dilatoria que busca el desgaste físico y económico de las familias afectadas, con la esperanza de que desistan de sus exigencias debido a la falta de recursos para sostener un proceso legal prolongado. Ante esto, los obreros manifestaron que mantendrán las guardias y las denuncias públicas de manera indefinida.
La situación ha generado indignación entre diversos sectores sociales de Campeche, quienes critican la vulnerabilidad en la que operan los trabajadores subcontratados en obras de grandes corporativos. Los afectados reiteraron que la presión social en redes y espacios públicos no disminuirá hasta que los contratistas den la cara, comparezcan ante las autoridades correspondientes y liquiden el último centavo de los sueldos devengados.
Por el momento, se espera que las instancias gubernamentales del trabajo endurezcan las medidas de apremio en contra de la empresa constructora para obligarla a responder por los derechos laborales vulnerados. Mientras tanto, las 40 familias campechanas afectadas continúan organizándose para visibilizar su caso y evitar que este presunto fraude quede impune ante la opinión pública del estado.