Síguenos

¿Qué estás buscando?

9 junio, 2026

ZANJAS

Campeche

SIETE AUTOS FRITOS EN ZANJAS

CAMPECHE, CAMP. Circular por la capital campechana se ha convertido en un deporte de alto riesgo y en una ruleta rusa para los bolsillos de los ciudadanos. Mientras el Ayuntamiento arrastra un historial de baches, penumbras por falta de luminarias y parques devorados por la maleza, su nueva estrategia de “abrir calles sin terminar una sola” ya cobró una alarmante factura, al menos siete accidentes graves en un lapso de apenas seis días hábiles, transformando las principales avenidas

en auténticas trampas mortales. Tan solo entre el 27 de mayo y el 5 de junio, se contabilizan estos vehículos destrozados o atrapados en obras inconclusas. El conteo de los daños —que la autoridad municipal ha preferido ignorar— evidencia que no se trata de incidentes aislados, sino de una negligencia sistemática por la falta de señalización, iluminación y medidas de prevención ante las lluvias.

El mapa de la negligencia se concentra en arterias vitales como la avenida Héroe de Nacozari y laavenida López Portillo, donde las excavaciones sin resguardo y el pavimento reblandecido han generado pérdidas materiales y ciudadanos lesionados.

DESGLOSE DE LOS DAÑOS

27 de mayo: Durante una jornada de fuertes lluvias, la avenida López Portillo se tragó de manera simultánea a tres unidades: un camión de transporte urbano de la línea Ko´ox, un volquete de carga y un automóvil particular. Todos terminaron atorados en la misma zanja.

28 de mayo: Al día siguiente, el guiador de una camioneta Toyota Avanza gris, que se dirigía hacia el poblado de Chiná, cayó de golpe en una profunda zanja del acueducto sobre la avenida Héroe de Nacozari.

1 de junio (Doble siniestro): la jornada más crítica. En la avenida Obregón, un motociclista de la tercera edad salvó la vida de milagro al caer al fondo de un socavón inundado. Minutos más tarde, en el cruce de Héroe de Nacozari y José López Portillo (cerca de la glorieta del aeropuerto), un automovilista se precipitó en otra zanja abierta.

Advertisement. Scroll to continue reading.

4 de junio (Efecto dominó): Un emblemático “vochito” quedó atrapado y con el eje destrozado en las zanjas de la López Portillo. Horas después, en ese mismo tramo reblandecido por el agua, un pesado tráiler cargado con toneladas de madera perdió el equilibrio y volcó de costado.

5 de junio: El caso más reciente ocurrió cuando otro vehículo particular terminó incrustado en la misma obra inconclusa de la López Portillo, debido a la nula visibilidad.

El antecedente: Esta crisis no es nueva. El pasado 18 de febrero, un taxista volcó por completo su unidad dentro de una zanja abierta en la avenida López Portillo, una tragedia cantada debido a la falta de alumbrado público y vallas de seguridad que el Ayuntamiento nunca corrigió.

CIUDADANOS AL RESCATE

El patrón en cada uno de estos incidentes ha sido el mismo, el asfalto cede, el vehículo cae, y no hay ninguna autoridad municipal para responder. Han sido los propios campechanos y testigos viales quienes, arriesgando su integridad física, han tenido que implementar cadenas humanas para rescatar a los conductores y sacar las motocicletas y autos de los hoyancos.

Actualmente, las zonas afectadas permanecen completamente encharcadas, ocultando el verdadero peligro bajo el agua de las lluvias. Los habitantes y automovilistas afectados exigen una auditoría y atención inmediata a estas obras, denunciando que lo que debería ser “desarrollo urbano” es hoy un peligro latente que ya destruyó el patrimonio de trabajadores y familias campechanas.

Advertisement. Scroll to continue reading.

Te puede interesar

Advertisement