CAMPECHE, CAMP. Desde la frontera sur de México se cocina una estrategia de biotecnología a escala masiva para proteger la economía agropecuaria nacional. Un “ejército” de 200 millones de moscas estériles, modificadas genéticamente, será liberado a partir del próximo mes de junio con un objetivo crítico frenar el avance del gusano barrenador, una plaga que ya afecta a miles de animales.
Según confirmó el secretario del Campo en Chiapas, Marco Antonio Barba Arrocha que el despliegue está diseñado como un escudo para la seguridad alimentaria de todo el país. El blindaje epidemiológico operará desde la planta de Metapa de Domínguez, en Chiapas una infraestructura estratégica prácticamente concluida donde científicos aceleran los procesos genéticos para lanzar una contraofensiva biológica sin precedentes.
El plan de contención no se limitará al estado sureño. La estrategia busca saturar el ambiente con machos estériles para cortar el ciclo de reproducción de la mosca silvestre, impidiendo que sus larvas sigan devorando vivo al ganado.
“En el mes de junio vamos a tener ya 200 millones de moscas producidas en la planta de Metapa de Domínguez para empezar a dispersarse en todo el territorio nacional. Vamos a tener la producción de 500 millones de moscas por semana”, detalló el funcionario, asegurando que la planta no solo protegerá la producción local,