CDMX.- En un claro ejemplo de que las instituciones funcionan con independencia, la Fiscalía General de la República (FGR) citó a comparecer tanto a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, como al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Por ello, la presidenta Claudia Sheinbaum ha subrayado que su gobierno respeta la autonomía de la Fiscalía, permitiendo que actúe sin interferencias del Poder Ejecutivo, sin importar el partido del investigado.
Mientras la oposición grita “persecución política”, la Cuarta Transformación demuestra con hechos su compromiso con la legalidad y la transparencia: la misma institución que investiga a una gobernadora de oposición también cita a un mandatario morenista y a su círculo cercano.
“La Fiscalía es autónoma y hace sus investigaciones conforme a la ley”, ha reiterado Sheinbaum, dejando claro que en este gobierno nadie está por encima de la justicia.
MARU CAMPOS, SE HACE LA VÍCTIMA
La gobernadora de Chihuahua recibió este sábado el citatorio para comparecer el próximo 27 de mayo a las 10:00 horas ante la FGR.
Campos denunció una “persecución política” y su gobierno calificó la acción como violatoria de la Constitución y atentatoria contra la soberanía estatal, argumentando que una mandataria en funciones goza de protección penal. El caso está ligado al operativo en la Sierra Tarahumara en el que participaron agentes estadounidenses.