CAMPECHE, CAMP. Mientras los reflectores suelen apuntar a los destinos turísticos del Caribe, una amenaza silenciosa se gesta en el Atlántico y apunta directamente a las costas de la Península, lo que podría afectar a Campeche. El ciclón Paulette lidera una lista de hasta 14 tormentas tropicales pronosticadas por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) para este 2026, poniendo en jaque la aparente tranquilidad del estado.
La estadística oficial intenta calmar las aguas diciendo que será una temporada “baja”, pero la realidad para los campechanos es que basta que un solo monstruo de agua y viento toque tierra en el litoral del estado para provocar inundaciones históricas y desastres materiales.
En las calles campechanas, el calor de mayo ya se resiente, pero detrás de la densa calma caribeña se esconde el verdadero peligro. El reporte meteorológico detalla que los vientos de El Niño en la atmósfera superior están cortando la organización de las tormentas, razón por la cual solo existe un 10% de probabilidad de tener una temporada hiperactiva.
Sin embargo, para los municipios costeros y las zonas bajas de Campeche, la estadística es un arma de doble filo. El ingeniero ambiental Luis Alberto Noh Miranda es tajante al respecto. “Aunque esa cifra de tormentas se considere baja, es muy importante recordar que basta con un solo impacto para generar afectaciones graves en Campeche, Yucatán o Quintana Roo”.