El gol de Manuel Negrete ante Bulgaria en México 1986 no fue solo una anotación, sino una auténtica coreografía de precisión que desafió las leyes de la física.
En un torneo dominado por la figura de Maradona, el mediocampista mexicano logró robarse los reflectores del mundo entero mediante una ejecución de “tijera” impecable tras una pared aérea con Javier Aguirre.
Este tanto no solo significó el pase al único “quinto partido” que México ha disputado en su historia, sino que se convirtió en el símbolo máximo de la capacidad técnica y estética del futbolista mexicano en el escenario más grande del deporte.
HISTORIA PURA
La trascendencia de esta obra de arte fue ratificada décadas después por la propia FIFA, cuando en una votación masiva entre aficionados de todo el planeta en 2018, la tijera de Negrete fue elegida como el Gol más Bello en la Historia de los Mundiales.
Superando incluso al “Gol del Siglo” de Diego Maradona, el remate de Negrete permanece inmortalizado, recordándonos que la perfección técnica puede ocurrir en un segundo de inspiración.