CAMPECHE, CAMP. En el tablero de seguridad de México, Campeche ha pasado de ser una entidad discreta a colocarse como un referente nacional en materia de tranquilidad. Mientras ocho estados registraron la reducción del 40 % en homicidios dolosos, la gobernadora Layda Sansores reveló que la entidad registró apenas 9 víctimas en el último mes, cifra que representa el 0.6% del total nacional y la mantiene entre los estados con menor incidencia.
Los rostros en la mañanera de este martes reflejaban algo inusual en la política de seguridad: alivio. Las cifras presentadas por el Gabinete de Seguridad Nacional no solo son números; son el reflejo de una estrategia que, en palabras de la mandataria, “está dando resultados” contundentes bajo el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Esta reducción significa que hoy se salvan 34 vidas cada día en comparación con el pasado reciente. El contraste es brutal y favorece totalmente a la gestión estatal. Mientras entidades como Chihuahua y Guanajuato reportan 129 víctimas cada una en un solo mes, Campeche se mantiene en un dígito. Este éxito estatal es el reflejo de un país que está cambiando su realidad, pues el promedio diario de homicidios ha caído de manera drástica, pasando de 86.9 delitos diarios al inicio de la gestión a solo 52.5 en este primer cuatrimestre de 2026.
ESFUERZO NACIONAL CON RESULTADOS PALPABLES
El reporte presentado por la secretaria Marcela Figueroa muestra un México que avanza con firmeza. Aunque estados como Chihuahua y Guanajuato (con 129 víctimas cada uno), Morelos (112), Baja California y Sinaloa (101 cada uno), así como el Estado de México (90), Veracruz (88) y Guerrero (84) concentran el 53% de la actividad, la tendencia general es a la baja.
De hecho, 26 entidades federativas han logrado reducir sus índices, destacando casos de éxito rotundo como San Luis Potosí, Zacatecas y Quintana Roo, que, junto a Campeche, están transformando el mapa de la seguridad.
La seguridad en las calles se siente con el desplome de otros delitos que antes agobiaban a las familias. El secuestro ha bajado un impresionante 28.8%, mientras que el robo con violencia se redujo en un 16.9% y la extorsión cayó un 7.7%. Incluso el feminicidio muestra una ruta de descenso con un 7.8% menos casos en comparación con el año anterior.