CDMX.- En una reunión de alta disciplina y cierre total de filas, la presidenta Claudia Sheinbaum se encontró con los senadores de la Cuarta Transformación para mandar un mensaje claro y contundente: La maquinaria legislativa de Morena, PT y PVEM avanza como un solo bloque y no aceptará fisuras.
La mandataria, visiblemente satisfecha por el respaldo absoluto de su bancada, consolidó la estrategia para impulsar las polémicas reformas constitucionales que definirán el futuro del país, especialmente en materia energética y judicial.
A través de sus redes sociales, Sheinbaum no escatimó en elogios y reafirmó la lealtad del movimiento: “Agradezco muchísimo a las y los legisladores de nuestro movimiento su apoyo y voluntad para mantener la unidad por la transformación”.
SOBERANÍA O MUERTE: EL GRITO DE BATALLA
Con el lema “¡Que viva la soberanía nacional!”, la Presidenta cargó de simbolismo nacionalista el encuentro y dejó en claro que las reformas en puerta, sobre todo las del sector energético, buscan blindar los recursos estratégicos de México frente a cualquier interés extranjero.
Entre los acuerdos prioritarios que se discutieron destacan:
– Reformas al Poder Judicial: Acelerar las leyes secundarias para implementar el nuevo sistema.
– Blindaje de programas sociales: Elevar a rango constitucional los apoyos a mujeres y estudiantes.
– Fuerza energética: Devolver a CFE y Pemex su papel protagónico como empresas del Estado.
Los senadores, encabezados por la coordinación mayoritaria, respondieron con compromiso férreo. El mensaje que sale de Palacio Nacional es uno solo: disciplina absoluta. No habrá protagonismos personales ni divisiones.
La “segunda etapa de la transformación” marcha con todo y el Senado actuará como un escudo impenetrable al servicio del proyecto de la 4T.