CAMPECHE.- En el marco del Simulacro Nacional, el titular de la Secretaría de Protección Civil del estado de Campeche, Anuar Dager, destacó que estas actividades permiten fortalecer la cultura de la prevención entre la población, así como mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia.
Durante las actividades realizadas en las instalaciones del Palacio de Gobierno, el funcionario subrayó que el sistema de Protección Civil en México cumple 40 años de evolución, consolidándose como un modelo de coordinación entre autoridades, sociedad civil, empresas e instituciones educativas.
Recordó que este sistema tuvo su origen tras el sismo de 1985, un hecho que tomó por sorpresa al país y que evidenció la necesidad de crear mecanismos organizados de respuesta ante desastres, dando paso a un esquema de corresponsabilidad social.
Dager explicó que actualmente se ha transitado de un enfoque reactivo basado en el auxilio a uno preventivo, centrado en la gestión integral de riesgos, lo que implica identificar las causas que pueden generar emergencias y actuar antes de que ocurran.
Señaló que, aunque en la península de Yucatán los huracanes representan la principal amenaza, en años recientes se han registrado movimientos sísmicos menores, particularmente en la zona conocida como la falla de Tikul, sin afectar la vida cotidiana.
En este sentido, indicó que el simulacro nacional basado en la hipótesis de sismo permite evaluar protocolos que también son útiles en otras contingencias, como incendios, al revisar rutas de evacuación, tiempos de respuesta y funcionamiento de alertas.
Uno de los aspectos destacados fue la activación de la alerta sonora en teléfonos móviles, la cual formó parte de la segunda prueba nacional y, de acuerdo con las autoridades, operó de manera exitosa gracias a la coordinación con las compañías de telefonía.
El funcionario estatal resaltó que estos ejercicios no solo preparan a la población en términos operativos, sino también a nivel mental y físico, al generar hábitos de reacción que pueden marcar la diferencia en una situación de emergencia.