CAMPECHE.- La actividad pesquera en las costas de Campeche enfrenta una de sus peores crisis en los últimos años tras el derrame de crudo registrado en la Sonda de Campeche, situación que ha provocado la contaminación de amplias zonas marinas y la suspensión de labores para decenas de embarcaciones.
Pescadores de diversas comunidades han denunciado la presencia de manchas de hidrocarburo en el mar, así como residuos que han llegado hasta la orilla, afectando especies marinas y dificultando la captura de productos como camarón, pulpo y pescado de escama.
Ante este panorama, cooperativas pesqueras han reportado pérdidas económicas significativas, ya que la imposibilidad de salir a trabajar ha dejado sin ingresos a cientos de familias que dependen directamente de esta actividad para subsistir.
Además del impacto económico, especialistas advierten sobre las posibles consecuencias ambientales a mediano y largo plazo, ya que el crudo puede alterar los ecosistemas marinos, dañar arrecifes y afectar los ciclos reproductivos de diversas especies.
Autoridades estatales y federales han iniciado labores de monitoreo y contención del derrame, sin embargo, pescadores señalan que las acciones han sido insuficientes frente a la magnitud del problema.
Asimismo, se ha solicitado la intervención de instancias ambientales para evaluar los daños y establecer medidas de remediación, así como apoyos emergentes para los trabajadores del mar afectados por la contingencia.
Mientras tanto, en las comunidades costeras prevalece la incertidumbre, ya que no existe una fecha clara para la reactivación de la actividad pesquera ni garantías de que el producto capturado sea seguro para su comercialización.
La situación ha encendido las alarmas en el sector pesquero, que exige respuestas inmediatas y soluciones efectivas para evitar que esta crisis se traduzca en un golpe irreversible para la economía local y el equilibrio ambiental de la región.

