CAMPECHE, CAMP. Para una mujer en la comunidad Kankí en el municipio de Tenabo, el dolor pélvico o una molestia dental rara vez se resuelven en un consultorio. Se resuelven con remedios caseros, con el estoicismo de quien no tiene tiempo para viajar esta realidad fue el eje central de la jornada “IMEC Cerca de Ti”, que transformó el centro comunitario de la localidad en un punto de atención integral, donde la salud femenina fue prioridad.
A diferencia de las brigadas genéricas, esta intervención puso el foco en la salud de la mujer con una visión de ciclo completo, desde la detección oportuna de riesgos a través de ultrasonidos obstétricos y pélvicos —fundamentales para prevenir complicaciones graves que suelen detectarse tarde— hasta el control metabólico con la medición de glucosa y presión arterial.
La salud integral no es solo un diagnóstico; es el acceso a la solución. El punto de quiebre de la jornada fue la gratuidad en la entrega de medicamentos y la vinculación directa con el sistema IMSS-Bienestar.
Para muchas de las asistentes, el verdadero valor no estuvo solo en la revisión médica, ya que se trató de un esfuerzo por cerrar el círculo, diagnóstico preciso, medicación inmediata y, crucialmente, la afiliación a un sistema que garantice seguimiento. El personal médico no solo atendió un síntoma, sino que comenzó a trazar un historial clínico para mujeres que, hasta hace poco, no tenían registro alguno de su estado de salud.
El mayor desafío de salud en comunidades como Kankí es la detección tardía. Cuando el sistema llega a la puerta de la casa, la dinámica cambia, la mujer pasa de ser alguien que “aguanta” el malestar a ser alguien que monitorea su bienestar.
La inclusión de consultas de nutrición y salud bucal reforzó esta visión de una atención que entiende al cuerpo de la mujer como un sistema complejo, donde la salud física impacta directamente en su capacidad de desarrollo económico y familiar.

