NUNKINÍ.- La Autoridad de Patrimonio Cultural del Estado de Campeche (APCEC), encabezada por la maestra Ro Olvera, informó que el proceso para declarar al “Caballero del Fuego” de Nunkiní como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado se encuentra ya en su antepenúltimo paso. Tras cuatro años de gestión institucional y un estrecho trabajo con la comunidad, se espera que el expediente técnico y administrativo quede concluido para finales de este año. Este esfuerzo busca salvaguardar los conocimientos y simbolismos de una de las manifestaciones más profundas de la identidad campechana.
El proceso ha destacado por su apego a la legalidad y el respeto a los derechos de los pueblos originarios, cumpliendo con el artículo 2 de la Constitución. La maestra Lucy Chan, directora de Patrimonio Material e Inmaterial, subrayó que se han realizado consultas libres, previas e informadas con los habitantes. Para garantizar la transparencia y el entendimiento total, las brigadas cuentan con el apoyo de la doctora Concepción, directora de Inmaterial y mayahablante, quien traduce la información para asegurar que el proceso sea de buena fe.
La tradición, que tiene sus raíces en el siglo XIX como respuesta a las epidemias de peste y viruela, posee un simbolismo sintético único que entrelaza elementos paganos con la fe católica. La devoción de los habitantes de Nunkiní y visitantes de otras regiones se manifiesta en la veneración al Caballero del Fuego y al Santo Patrono San Diego de Alcalá. Los testimonios de milagros y la fe comunitaria son piezas clave del expediente que documenta la importancia espiritual y social de estas festividades.
Hasta el momento, la APCEC ha trabajado coordinadamente con los patronos de abril y noviembre, el patronato de la mestiza y las autoridades eclesiásticas locales. La integración del expediente ha superado diversos dictámenes técnicos, logrando además gestiones a nivel federal para la inscripción en el inventario de culturas vivas populares. Este paso es fundamental para establecer un plan de salvaguarda sólido que permita, en un futuro cercano, presentar la candidatura ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Uno de los pilares más importantes de esta iniciativa es la aceptación entusiasta de la comunidad de Nunkiní. Según las autoridades, existe una gratitud manifiesta por parte de jóvenes y adultos mayores, quienes ven en la declaratoria una herramienta para asegurar que la tradición se transmita intacta a las nuevas generaciones. El compromiso institucional se centra en respetar las creencias y la autonomía de la población, permitiendo que sean ellos mismos quienes validen y protejan su legado cultural.
La creación de políticas públicas derivadas de esta declaratoria permitirá no solo el reconocimiento oficial, sino la asignación de recursos y estrategias para la protección del conocimiento ancestral. Al ser una manifestación que sobrevive gracias a la transmisión oral y la práctica colectiva, la salvaguarda institucional garantiza que los rituales asociados al “Caballero del Fuego” no se desvirtúen frente a las presiones del turismo o la modernidad, manteniendo su esencia ritual y comunitaria.
La APCEC enfatizó que el trabajo de campo ha permitido atestiguar la vitalidad de la fe en la región de Calkiní. La participación de la población es el motor que impulsa este proyecto, pues el expediente requiere de firmas y consensos que demuestren que la manifestación está viva y es valorada por sus portadores. La colaboración entre el gobierno estatal y la comunidad indígena sienta un precedente en la gestión del patrimonio inmaterial, priorizando siempre la dignidad y la voz de los protagonistas del rito.
Con la mirada puesta en el cierre de 2026, la administración cultural de Campeche se prepara para consolidar este hito histórico. Una vez concluida la declaratoria estatal y el plan de salvaguarda, el “Caballero del Fuego” estará formalmente protegido por las leyes locales, iniciando así su camino hacia el reconocimiento internacional. Este logro no solo enaltecerá a Nunkiní, sino que colocará a la riqueza cultural de Campeche en el mapa global del patrimonio inmaterial de la humanidad.

