CAMPECHE, CAMP. La democracia en México está dejando de tener rostro de hombre, y no es por casualidad, sino por estrategia. El Instituto Nacional Electoral (INE) ha puesto en marcha un concurso para renovar juntas locales en siete estados del país, pero con una regla que inclina la balanza la paridad de género.
Itzel Aguilar Ambrosio, encargada de despacho de la Junta Local del INE, señaló que, de las siete plazas de mando en disputa que incluyen a Campeche, Veracruz y Tabasco, la ley obliga a que al menos cuatro sean ocupadas por mujeres. Por lo que recordó que cualquier ciudadano o integrante del INE que aspire a estos puestos tiene hasta este 12 de abril a las 18 horas para registrarse en el portal digital y el nombramiento será en la cuarta semana de septiembre.
Sin embargo, recalcó que no solo se busca una jefa en Campeche, sino que se perfila una sacudida institucional más amplia que también alcanzará dos posiciones estratégicas, donde se pondrá especial atención en la capacidad técnica de quienes las ocupen: la Vocalía de Capacitación en Carmen, encargada de la formación del votante, y el área de Auditoría de Fiscalización, responsable de vigilar el uso de los recursos de los actores políticos.
Este diseño institucional busca resarcir décadas de exclusión en los altos mandos del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN). No se trata solo de llenar vacantes; se trata de que las decisiones sobre la organización de elecciones, la fiscalización y la capacitación de los ciudadanos queden, mayoritariamente, en manos femeninas.
Campeche espera. Pero en este concurso, el género no es solo un dato biográfico, es la llave que determinará quién tiene el control del árbitro electoral en el estado.

