CIUDAD DEL CARMEN.– Con una muestra de profunda fe y devoción, la comunidad católica de Ciudad del Carmen se dio cita en el Santuario Diocesano Mariano de Nuestra Señora del Carmen para participar en la misa de la Cena del Señor. En este marco, el párroco José Francisco Verdejo Aguilera encabezó el rito del Lavatorio de Pies, una de las ceremonias más significativas de la Semana Santa que conmemora el gesto de humildad de Jesús hacia sus apóstoles.
Durante la celebración litúrgica, el presbítero Verdejo Aguilera se despojó de sus ornamentos principales para arrodillarse ante doce fieles que representaron a los discípulos. Uno a uno, el párroco lavó y besó sus pies, replicando el mandato del amor fraterno que, según las escrituras, instituyó el Mesías antes de su pasión, muerte y resurrección.
En su homilía, el clérigo enfatizó que este acto no debe verse simplemente como una representación teatral de eventos pasados, sino como un llamado urgente a la acción en la vida cotidiana. Señaló que el servicio al prójimo es el verdadero motor de la vida cristiana, instando a los carmelitas a buscar la humildad en sus hogares y centros de trabajo para construir una sociedad más justa.
El recinto mariano lució una asistencia notable de familias que, tras dos años de restricciones previas, han volcado nuevamente su fervor a las calles y templos de la isla. El ambiente de recogimiento fue evidente durante cada etapa de la liturgia, donde se recordó también la institución de la Eucaristía y del Orden Sacerdotal, pilares fundamentales de la fe católica.