CAMPECHE, CAMP. Lo que hace menos de una década parecía un imposible jurídico, hoy es una realidad cuantificable. En el estado, la cifra de personas que han logrado el cambio de identidad y género de manera legal ronda ya las 65 actas actualizadas, según informó Esmeralda Alonso Aguilar, presidenta del colectivo “Es de Corazón Trans”.
Ante esto, este avance, se encuentra concentrado principalmente en los municipios de Campeche, Ciudad del Carmen y Champotón, marca un antes y un después en la visibilidad de la diversidad sexual en la entidad. Alonso Aguilar reveló que apenas la semana pasada realizó el acompañamiento para dos nuevos cambios de identidad. Un dato que destacó con especial orgullo fue la inclusión de dos hombres trans en estos procesos recientes; una población que, según explica la activista, es considerablemente más pequeña y menos visible que la de las mujeres trans, pero que finalmente está accediendo a la certeza jurídica.
La apertura de este derecho no surgió de la nada, sino de una batalla legal encabezada por Esmeralda Alonso. En 2017 marcó un antes y un después en Campeche al ganar el primer juicio por cambio de identidad y género, abriendo un camino que permitió a decenas de personas trans atreverse a exigir sus documentos. Un año después, en 2018, se presentó la primera iniciativa para la Ley de Identidad de Género, iniciando un proceso legislativo complejo con el objetivo de que este trámite dejara de ser un juicio costoso y se reconociera como un derecho administrativo.
El colectivo no solo se limita al papeleo. Al cumplir dos años de vida, se ha consolidado como una red de apoyo que brinda asesoría en temas de salud y acompañamiento emocional. Para Esmeralda, lograr que el Registro Civil reconozca a una persona es solo el primer paso: la meta final es que las instituciones de salud y educación respeten esa identidad sin las trabas burocráticas que ella misma enfrentó durante 33 años de invisibilidad.
“El cambio de identidad ha venido a darnos un espacio que no teníamos porque nos daba miedo. Hoy vemos que, al tener certeza jurídica, más personas se acercan a dar el paso”, señaló la licenciada, subrayando que su labor continúa de manera ciudadana ante la falta de protocolos oficiales más ágiles.

