CAMPECHE. En Campeche, el PRI no ha cambiado. Solo se ha rejuvenecido en apariencia. Sus dos principales figuras en el Senado de la República — Pablo Guillermo Angulo Briceño y la odontóloga reconvertida en legisladora Karla Guadalupe Toledo Zamora— siguen siendo los mismos de siempre: Aliados incondicionales de Alejandro “Alito” Moreno, el dirigente nacional que ha convertido al tricolor en su cortijo personal.
Ambos fueron “destapados” recientemente por “Alito” como sus “Defensores de México” rumbo a 2027. Defensores, dicen. Más bien, ejecutores de la vieja escuela priista: Obstrucción, porros, escándalos de tierras y filtraciones sospechosas.
El más reciente espectáculo de violencia institucional. Durante la sesión para declarar constitucional la reforma de supremacía constitucional, el propio “Alito” subió al estrado a reclamarle a Gerardo Fernández Noroña. El resultado: un zafarrancho en pleno Senado. Karla Toledo Zamora, senadora priista, se involucró directamente en jalones y codazos contra la senadora de Morena Lucía Trasviña.
Ella misma denunció “agresión”, pero las imágenes y el relato de Noroña muestran otra cosa: el PRI buscando protagonismo a golpes cuando no le conceden la palabra. ¿Casualidad? No. Cuando el PRI de “Alito” no puede argumentar, manda a sus operadores a actuar.
Y Karla, con su trayectoria de diputada local en Campeche (2018-2024) y ahora senadora, es parte activa de ese estilo porril. Pablo Angulo Briceño, el “niño prodigio” del partido (nacido en 1990, el senador priista más joven), no se queda atrás. Este abogado y exdiputado federal (presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF) ha sido señalado directamente por la gobernadora Layda Sansores por los negocios turbios de su familia.
En 2023 se denunció que el rancho “San Pedro y San Pablo” de “Pedro Angulo and Family” —hermano de Pablo— acumuló cientos de metros cuadrados mediante tráfico de tierras ejidales en Champotón.
Compraban barato a ejidatarios y vendían caro a la SCT, con ganancias millonarias. En 2025 la cosa empeoró: acusaron a Pedro Angulo de despojar 13 hectáreas de “La Flor de Macuilís”, con apoyo de la Fiscalía estatal (a cargo de un pariente, Jakson Villacís) y la alcaldesa de Champotón. Evictaron a 250 familias con marinos y maquinaria.
¿Coincidencia que Pablo sea el incondicional político de “Alito” y secretario técnico del Consejo Político Nacional del PRI? Pero hay más. La Fiscalía General de la República investiga a “Alito” Moreno y al propio Pablo Angulo Briceño por presunta sustracción y difusión de información confidencial de la Auditoría Superior de la Federación. Como presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF, Angulo tuvo acceso a datos sensibles y, junto con su jefe nacional, los usaron para atacar al entonces fiscal de Campeche Renato Sales Heredia.

