CAMPECHE, CAMP. La imagen del joven que solo busca una beca del programa federal Jóvenes Construyendo el Futuro se está desmoronando en los portales y pasillos de la capital. Hoy, la emblemática calle 59 y el sector servicios en la capital, han dejado de ser solo sitios de paso para convertirse en el cuartel general de una generación de entre 18 y 29 años que no está de visita, se está quedando a trabajar.
Lucila Nader Mena, directora de Vinculación y Seguimiento del programa, explicó que los negocios de servicios como restaurantes y hoteles han demostrado ser especialmente receptivos con los jóvenes. Con una fuerza de más de 6 mil vinculados en todo el estado, el fenómeno laboral ha encontrado su punto más alto en la conexión entre los empresarios restauranteros y el sector.
“Lo que comenzó como una capacitación, hoy es el motor que mantiene vivos a los hoteles y comercios locales, donde los dueños ya no ven aprendices, sino aliados indispensables”, reiteró. Reconoció que muchos se divierten y deciden quedarse. A diferencia de otros esquemas laborales rígidos, la vinculación en el sector servicios ha logrado que ellos se identifiquen con su entorno.

