CDMX. – El Partido Revolucionario Institucional (PRI) atraviesa la crisis más profunda de su historia contemporánea. Un diagnóstico de inteligencia forense digital, combinado con estudios demoscópicos y antropológicos, revela que el tricolor padece una “necrosis institucional”. Bajo la dirigencia de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas—, el partido se encamina a una extinción electoral en las intermedias de 2027, con riesgo de quedar sin registro nacional, advierte el politólogo Rodolfo Herrera Charolet.
Agrega que, la identidad partidista del PRI se ha desplomado a un microscópico 5 por ciento a nivel nacional. El indicador más demoledor es su antivoto: 46 por ciento de los electores afirma que «nunca votaría por el PRI bajo ninguna circunstancia». Esta cifra lo convierte en la marca política más rechazada del país, evidenciando una desconexión absoluta con el sentir ciudadano.
Cabe destacar que, la fractura de la alianza opositora ha sido quirúrgica. El PAN decretó la muerte clínica de “Fuerza y Corazón por México” y en estados clave como Jalisco anunció que no habrá “más cobijo de otras siglas”.
La decisión blanquiazul responde a un cálculo de supervivencia: competir junto al PRI resta más votos de los que suma. En el interior del partido la purga es fratricida: Ante disidencias históricas, la cúpula aplica el “síndrome de Cronos”, devorando a sus propios fundadores.
Herrera Charolet, comenta que, en el terreno digital el desastre es aún más visible. Cada intento de la dirigencia por proyectar fuerza termina en burla masiva. La salida del PRI de la Internacional Socialista, presentada como denuncia de prácticas antidemocráticas, fue recibida con sarcasmo viral: “No sé cuántas veces se mordieron la lengua”. El ecosistema de redes no perdona y convierte en meme cualquier esfuerzo de reposicionamiento.

