CAMPECHE, CAMP. Durante siglos la imagen del Señor de San Román ha sobrevivido a huracanes, incendios y persecuciones religiosas. Hoy, el desafío no es el fuego ni la tormenta, sino el desgaste silencioso del tiempo. La imagen símbolo central de la fe campechana atraviesa uno de los procesos de conservación más intensos de su historia reciente, mientras en la ciudad crece una expectativa compartida, que vuelva a brillar y permanezca intacta para las próximas generaciones.

