“Chamaco, ya métete a la casa, deja de jugar en la calle”, era la frase común de los padres cuando la tecnología ni se asomaba a las viviendas.
“Niño, ya deja de ver televisión, te vas a quedar ciego”, fue la siguiente frase más trillada de los hogares, cuando la invasión de las TV con los dibujos animados (caricaturas) dominaba el mundo.
Hoy ya no hay frase que domine, ni intención que ayude a evitar los males por el excesivo uso de la tecnología, llámese tabletas, computadoras o celulares.
Peor aún, desde las escuelas prácticamente se hizo oligatorio el uso de dispositivos móviles, pues ahora las tareas y la comunicación maestros-alumnos-padres se hace a través de redes sociales, lo que ha ocasionado un pandemia visual infantil.
Hoy los menores y los no tan menores, enfrentan males como la fatiga visual por el uso prolongado de dispositivos móviles, que se caracteriza por visión borrosa, sequedad ocular y dolores de cabeza, en algunos casos muy severos, lo que genera ausentismo escolar. Además, una miopía adelantada, pues su enfoque visual es de cerca.
AVANZA LA MIOPÍA
La miopía es una condición en la que los objetos cercanos se ven claramente, pero de lejos podemos ver borroso. De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay al menos 19 millones de niños que enfrentan discapacidades visuales debido al uso de dispositivos.
Especialistas advieten que específicamente la miopía ha emergido como un desafío de salud pública a nivel global, con tasasde prevalencia que continúan en aumento.
Otro problema severo es el trastorno del sueño, pues la exposición a la luz azul emitida por las pantallas interfiere con la producción de melatonina, la hormona que r e g u l a el sueño.
Esto resulta en una dificultad para conciliar el sueño y un sueño de mala calidad en los niños.
NIÑERA DIGITAL
De acuerdo con la secretaria de Educación Tabasco (Setab) Patricia Iparrea Sánchez, al menos seis 6 de cada 10 niños presentan problemas de la vista relacionados con el uso excesivo de dispositivos electrónicos.
Y es que celulares, tabletas, consolas y computadoras acompañan a los infantes desde que despiertan hasta antes de dormir, muchas veces como forma de entretenimiento, distracción o incluso como niñera digital.
Sobre esta problemática, el oftalmólogo Francisco Javier Fernández lo simplifica diciendo: “Están emitiendo una luz potente en un ojo inmaduro”.
Esta pandemia visual infantil, pasa por desapercibida en hogares, donde los menores dedican cada vez más horas a mirar pantallas.
PANTALLAS SIN REGLAS
El problema no es únicamente la tecnología, sino la falta de límites y orientación en su uso. Niñas y niños utilizan dispositivos durante varias horas seguidas sin supervisión, en posturas inadecuadas, a distancias muy cortas y sin pausas que permitan a los ojos descansar.
A esto se suma otro factor clave: cada vez pasan menos tiempo al aire libre, reduciendo la exposición a la luz natural, un elemento relacionado con un desarrollo visual más saludable.
“Los menores no están hechos para desenvolverse o divertirse con pantallas; su desarrollo natural se da corriendo, jugando y conviviendo con otros niños. Vivimos en un entorno saturado de tecnología que está afectando su salud visual”, advierte el cirujano oftalmólogo Juan Carlos Aguilar.

