CDMX.- La mañana de ayer, personal jubilado de Petróleos Mexicanos (Pemex) bloqueó la Terminal de Almacenamiento y Distribución (TAD) de Ciudad Juárez en protesta por la suspensión del servicio médico al que tenían acceso. La movilización había sido anunciada desde el viernes y forma parte de una serie de acciones similares en distintas regiones del país, según información de El Diario MX.
Los manifestantes señalaron que la falta de atención médica afecta de manera directa su salud y la de sus familias, y advirtieron que la protesta podría escalar si no hay una respuesta institucional por parte de la empresa.
Sin SERVICIO
De acuerdo con Marcos Hernández, secretario de la representación de jubilados de Pemex en Ciudad Juárez, al menos mil personas en esta ciudad se quedaron sin servicio médico.
Explicó que la alternativa que ofrece Pemex tanto a personal activo como jubilado es la atención con un médico de planta dentro de la terminal, ubicada en el kilómetro 19 de la carretera a Casas Grandes, al sur de la ciudad.
Sin embargo, los jubilados señalaron que el inmueble no cuenta con accesibilidad universal, pese a que varios de ellos presentan movilidad reducida, lo que en la práctica les impide recibir atención adecuada. El bloqueo de la terminal podría afectar el abasto de combustibles en el norte del país.
Según reportó El Diario, desde esta instalación salen diariamente alrededor de 10 mil barriles de gasolina Magna, Premium y diésel, que abastecen a cuatro estados de la región.
Los manifestantes reconocieron el impacto potencial de la protesta, pero señalaron que se trata de una medida para visibilizar una situación que consideran urgente y de largo plazo.
Protestas en varias entidades
Hernández indicó que acciones similares se realizan en plantas de Coahuila, Nuevo León, Sonora, Baja California, Colima, entre otras entidades. Detalló que al menos 42 de las 46 terminales de almacenamiento y distribución de Pemex en el país se encuentran en condiciones similares respecto a la atención médica para jubilados.
A la protesta acudieron esposas, hijos y otros familiares de los jubilados, quienes también resultan afectados por la suspensión del servicio médico.
Marianita, esposa de un jubilado, señaló que la falta de atención ha tenido consecuencias directas en su familia. Además, denunció nepotismo entre personal en activo y falta de representación sindical efectiva para los trabajadores retirados.

