CAMPECHE, CAMP. Un movimiento pionero y colaborativo está tomando forma en Campeche con un objetivo claro y transformador, construir, desde la sociedad y para la sociedad, la primera Ley Estatal de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Esta iniciativa, surgida de la unión de voluntades, busca llenar un espacio necesario con diálogo, evidencia científica y participación colectiva.
La activista Verónica Peraza, una de las impulsoras de este esfuerzo, explicó la naturaleza única del proyecto. “No solamente vamos a apuntalar, vamos a convocar a toda la sociedad civil. Vamos a salir a las calles, vamos a hacer foros académicos, foros con médicos, con todos… para crear la ley de TDAH”.
Este proceso busca sentar un precedente de construcción legislativa incluyente y fundamentada. Para lograrlo, se ha formado una alianza estratégica con el psicólogo Roberto Erosa, presidente de la comunidad neurodivergente y creador de la Ley de Autismo de Mérida. La sinergia entre el conocimiento especializado y la experiencia ciudadana es el pilar de esta iniciativa.
“Estamos unidos para crear aquí en Campeche una ley que surja de la escucha y la participación”, destacó Peraza. Un proceso para escuchar y asegurar derechos. El camino para crear esta ley se plantea como un modelo de participación. La movilización incluirá foros abiertos, encuentros con asociaciones civiles y diálogos con profesionales de la salud y la educación.
El fin es recoger las necesidades reales de las personas con TDAH y sus familias para plasmarlas en una ley práctica y efectiva. Esta iniciativa cuenta con el respaldo y la experiencia de organizaciones de la sociedad civil como la Fundación Proyecto DA I.A.P. (Conecta DA) y la Fundación TDAH Tabasco, formando una red de apoyo y conocimiento que enriquece el proceso.
Más allá del estigma, hacia el entendimiento y el apoyo. Peraza recalcó la importancia de modernizar la visión sobre el TDAH, “El TDAH no solamente es el niño que no puede estar quieto en el salón… sino que también se necesita la comprensión y el apoyo”. La futura ley pretende ser la herramienta que traduzca esa comprensión social en derechos concretos, acceso a diagnóstico especializado y mecanismos de apoyo en los ámbitos educativo, laboral y de salud.

