CAMPECHE, CAMP. La salud en Carmen anda en modo maratón. Las brigadas del Distrito de Salud para el Bienestar No. 3 avanzan de un punto a otro sin soltar el paso, reforzando la jornada intensiva de vacunación universal que la Secretaría de Salud trae desplegada en todo el Estado. El menú de protección no es menor, influenza, COVID -19, sarampión, tos ferina y, de paso, completar cualquier hueco en los esquemas básicos de todos los grupos poblacionales.
El ejemplo más reciente fue el CETis No. 20, donde estudiantes, maestros y todo el que pasaba cerca del pasillo aprovechó para completar su esquema y escuchar el recordatorio de siempre: la vacuna que falta está en su Centro de Salud, es gratuita, es segura y queda registrada en la Cartilla Nacional de Salud, ese cuaderno que a veces olvidamos en los cajones, pero que es clave para no dejar la puerta abierta a enfermedades prevenibles.
Detrás de estas jornadas hay una mezcla de manos e instituciones que empujan juntas: IMSS Ordinario, ISSSTE, IMSS-Bienestar y PEMEX, todos aplicando dosis para que el virus que se asome encuentre el terreno blindado. La apuesta es simple, pero ambiciosa: cerrar brechas y mantener la protección activa, sin distingos de edad ni de zona.
La ruta de la prevención siguió luego hacia la Casa del Adulto Mayor del DIF Municipal, donde el Programa de Enfermedades Cardiometabólicas llevó una charla tan necesaria como poco comentada, cómo evitar caídas y qué hacer cuando un tropiezo logra sorprender al cuerpo. Les explicaron las lesiones más comunes y la técnica para levantarse sin agravar daños, una especie de manual práctico para que un resbalón no se convierta en un drama innecesario.
La jornada cerró como empezó, con la sensación de que la salud pública se mueve mejor cuando sale al encuentro de la gente. El resto depende de que la ciudadanía aproveche ese esfuerzo y mantenga el ciclo completo que es vacunarse, prevenir, cuidarse.

