CAMPECHE, CAMP. El desabasto de medicamentos sigue siendo un desafío recurrente para organizaciones dedicadas a acompañar a pacientes con VIH, pero una red de colaboración entre asociaciones civiles y farmacéuticas ha permitido que muchos tratamientos no se detengan.
Nicte-Ha Aguilera Silva, presidenta nacional de “Más vida, más familia”, explicó que buena parte del suministro que reciben proviene de donaciones directas, lo quha funcionado como un puente para sostener la atención cuando los tiempos administrativos del sector público se alargan.
Destacó que, las farmacéuticas liberan convenios conforme reciben los recursos y mantienen comunicación constante con las organizaciones para evitar quiebres abruptos. Esa dinámica, aun con sus ajustes, ha sido clave para que continúen fluyendo medicamentos esenciales.
“Mucho de lo que nosotros recibimos lo recibimos de donaciones de las farmacéuticas directamente”. Sin embargo, reconoció que, buena parte del colapso en el abasto se relaciona con la dispersión de recursos, un proceso que puede tardar y retrasar la activación de nuevos convenios.
Pese a ello, subrayó que estos negocios han mantenido el apoyo mientras se regularizan los pagos, permitiendo que los pacientes sigan recibiendo lo necesario. Entre donaciones, comunicación constante y una red que se ajusta a las circunstancias, las organizaciones civiles han logrado mantener el pulso de la atención.

