Ribereños inician con el pie izquierdo temporada de cuaresma

Ciudadanos señalan que el aumento de precio a los productos del mar los aleja de comprarlos, ya que la economía no le da para tanto.

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Pescadores señalan bajas ventas durante estos días.

CAMPECHE. A pesar de que en la zona húmeda del mercado “Pedro Sainz de Baranda”, este fin de semana se pudo notar la abundancia de pescados y mariscos, entre los productos el camarón, la raya y el cazón, los vendedores se quejan de las bajas ventas y la poca afluencia de compradores.

Uno de los vendedores, de nombre José Canto indicó que definitivamente la cuaresma comenzó mal, pues desde el miércoles de ceniza ya se habían preparado con la buena pesca, y las especies fueron puestas a disposición de la ciudadanía, como única esperanza de   vender y recuperar sus inversiones, y sostener a sus familias, pero que están desilusionados, ante lo vacío que se encuentra el interior de la zona húmeda.

De acuerdo a los encuestados, quisimos saber cuáles fueron los motivos a no consumir en esta ocasión los productor del mar, en donde señalaron que los hombres de mar le subieron los precios de los productos, por las constantes alzas de combustibles, los elevados impuestos municipales y lo antihigiénico que se encuentra esa parte del centro de abasto, por falta de servicios y mantenimiento, y desde luego, que la familias se ven muy apretadas económicamente, y buscan las promociones y ofertas que se dan en las colonias de la ciudad.

En este sentido indicaron que han puesto a la venta toda clase de mariscos, pero que ven obligados a aumentar este año un 20 por ciento en los precios más que el año pasado.

Los productos están frescos, y sus precios son variables como el pedazo de un cuarto de cazón cocido, los dan a 50 pesos, el balá a 70 pesos la pieza, los camarones en pacotilla ofrecen el kilo entre 13 y 150, una sierra a 100 pesos y ni siquiera llega al kilo, el único pescado barato es el chachi, con 12 piezas, a 50 pesos, mientras que el pago con cinco piezas, el filete de curmina a 120 pesos el kilo, pero lo que se vende son las langostas, un alimento que los pescadores venden en los restaurantes, o fuera de Campeche, cuando no es temporada de pulpo, entre otras especies.