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10 abril, 2026

Teresa Cauich

Campeche

Manos que tejen desde hace medio siglo

CAMPECHE.- A sus 67 años, Teresa Cauich Pacheco es un referente vivo del patrimonio artesanal de Bécal. Con una trayectoria de 48 años dedicados al tejido, ella comenzó su camino a los 19 años, cuando era una “chamaca”. Pronto se dejó seducir por la finura del jipijapa, realizando abanicos, una pieza que exige gran destreza.

El proceso es meticuloso y comienza mucho antes del primer cruce de fibras. Inicia con el tallado y sobado del guano para darle la flexibilidad necesaria; usa tablillas con perforaciones donde se ensartan las fibras divididas a la mitad. Esto es para asegurar que el material rinda y que el tejido final tenga la delicadeza que buscan compradores y coleccionistas. Ella puede terminar un abanico en tres horas. Con un ritmo constante, logra producir dos piezas diarias, una meta que solo es posible gracias a su agilidad mental y manual desarrollada tras décadas de labor. Su secreto está en la constancia del trabajo diario.

Sus manos y movimientos parecen coreografiados. Describe su labor con la sencillez del experto: “Alzar uno y pescar uno”. Es un tejido de uno a uno que, aunque parece simple a la vista, requiere una concentración absoluta para no perder la secuencia y asegurar que el abanico mantenga su forma y resistencia.

La transición de la palma común al jipijapa marcó un antes y un después en su carrera. Según relata, el gusto por aprender nuevas formas y trabajar con materiales más finos fue lo que la motivó a evolucionar como artesana. Esto ha permitido que la artesanía no se estanque, incorporando nuevos diseños y utilidades a las fibras que crecen en la tierra peninsular.

El abanico, más que un objeto utilitario para mitigar el calor, es el testimonio de una vida de esfuerzo. Cada pieza lleva consigo la historia de una mujer que empezó desde joven y que hoy en día sigue encontrando satisfacción en el cruce de las fibras. Su historia es un recordatorio de que la identidad cultural de Campeche se construye puntada a puntada, o en su caso, fibra a fibra.

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