MÉXICO.- Mientras México avanza en la producción de gasolinas y diésel gracias a la nueva refinería de Dos Bocas y la rehabilitación de plantas, el país sigue profundamente atado a las importaciones de gas natural, principalmente de Estados Unidos, reconoció la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante “La Mañanera del Pueblo”, señaló que si no se actúa con decisión, esta dependencia continuará creciendo y pondrá en riesgo la soberanía energética nacional.
Actualmente, México importa el 75 por ciento del gas natural que consume, la mayor parte proveniente de Texas. Se trata de gas no convencional (gas shale o de lutitas), extraído mediante fracturamiento hidráulico, el mismo método que genera controversia ambiental en todo el mundo.
LECCIONES DOLOROSAS DEL MUNDO
La presidenta citó ejemplos recientes para ilustrar los peligros de depender de otros países: Japón, Corea y China sufrieron severos problemas por conflictos en Medio Oriente.
Europa vivió una crisis brutal cuando Rusia redujo el suministro de gas a causa de la guerra en Ucrania: los precios de la electricidad se multiplicaron por cuatro y hubo escasez generalizada.
Aunque México mantiene una buena relación con Estados Unidos y cuenta con contratos garantizados, Sheinbaum enfatizó que es una decisión responsable reducir esta vulnerabilidad externa.
GAS NATURAL: INDISPENSABLE PARA LA INDUSTRIA
La mandataria explicó que el gas natural es fundamental para casi toda la industria nacional. Aunque el sector también transita hacia renovables, todavía requiere grandes volúmenes de este combustible.
Además, es clave para mantener una generación eléctrica estable las 24 horas del día, ya que el sol y el viento dependen de las condiciones climáticas.
ACCIONES ESTRATÉGICAS DEL GOBIERNO
Sheinbaum detalló el plan del sector energético: 1. Mayor eficiencia energética Impulsar equipos más eficientes en hogares e industria (como los focos LED que revolucionaron el consumo eléctrico) para reducir el uso general de energía.

