CAMPECHE, CAMP. En Campeche, donde el maíz nativo se cultiva desde generaciones, una propuesta en análisis podría cambiar la lógica de supervivencia de cientos de productores: dejar de vender el grano a intermediarios y transformarlo ellos mismos en tortillas para obtener mayores ingresos, esto a través de la instalación de tortillerías comunitarias.
Alejandro Mendoza Campuzano, delegado federal del Instituto Nacional de la Economía Social, confirmó que se encuentra en estudio un programa nacional que plantea impulsar el cooperativismo entre productores de maíz nativo, iniciando con un plan piloto en los municipios de Calakmul y Hopelchén. Aclaró que, al tratarse de un proyecto aún en fase de análisis, no existe una fecha definida de arranque ni se han precisado detalles operativos adicionales.
Esa es la promesa central de un nuevo programa piloto nacional que busca transformar a los productores de maíz nativo de Campeche en dueños de su propia cadena comercial. El proyecto, actualmente bajo estudio por el instituto, apunta directamente a la médula de la economía rural de estos municipios.
No se trata de un subsidio asistencialista, sino de un modelo de cooperativismo donde el campesino dejará de ser el eslabón más débil de la cadena para convertirse en el dueño del punto de venta. “La idea es fomentar el cooperativismo y apoyarles con tortillerías para que, con su propio maíz, impulsen la comercialización de la tortilla”, explicó Alejandro Mendoza Campuzano, delegado federal del INAES en el estado.
El plan está en su etapa de diseño, por lo que recalcó que ahora el reto no será solo instalar las máquinas, sino consolidar las cooperativas que permitan a los productores de Campeche demostrar que la soberanía alimentaria comienza en el mostrador de una tortillería de pueblo.

