CAMPECHE, CAMP. El desarrollo del municipio de Champotón ha dejado de medirse únicamente por las obras en su cabecera para trasladar el enfoque hacia sus comunidades rurales. Bajo la premisa de que este lugar demanda bienestar, desarrollo y justicia social, la gobernadora Layda Sansores desplegó una serie de proyectos de infraestructura y servicios que buscan saldar deudas históricas con los sectores más alejados.
La mandataria primero caminó por Sihochac y reiteró a pobladores que esto ya no significará esquivar zanjas. Lo que por años fue una demanda ignorada, hoy se convirtió en el escenario de un recorrido a pie donde el asfalto nuevo dictó la pauta.
El punto crítico de la jornada se vivió en Santo Domingo Kesté. La reconstrucción de su carretera no es solo un dato técnico; es la diferencia entre quedar atrapado en la temporada de lluvias o poder trasladar mercancías y enfermos con rapidez.
“Champotón merece desarrollo y justicia social”, señaló la mandataria ante un grupo de vecinos que celebraron que, tras años de promesas de papel, la maquinaria finalmente se retiró para dejar una vía transitable.
La gira no se limitó al pavimento. En la comunidad de Hool, el centro de gravedad social cambió con la inauguración del parque principal. La reconstrucción de este espacio busca arrancar a los jóvenes del ocio improductivo y devolverle a las familias un lugar seguro para la convivencia. A la par, en los stands de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, el beneficio fue tangible y verde:
se distribuyeron plantas de cítricos, coco y árboles frutales. El objetivo es claro, que el patio de la casa se convierta en una fuente de autoconsumo, combatiendo la carestía de alimentos con reforestación productiva.
El balance de la justicia social Más allá de las cifras, el objetivo de estos trabajos es que el concepto de “justicia social” deje de ser un eslogan y se convierta en una realidad cotidiana.

