CAMPECHE.- Lo que parecía uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia reciente de Campeche se esfumó casi por completo.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó en el ejercicio fiscal 2018 —el último tramo del gobierno de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas— irregularidades por 3 mil 387 millones de pesos, una de las cifras más altas jamás observadas en la entidad.
Tres años después, en 2022, el 98 por ciento de ese dinero (más de 3 mil 300 millones) seguía sin comprobarse. Miles de millones sin contratos, sin facturas y sin evidencia alguna de cómo se habían gastado.
Sin embargo, en 2024 ocurrió un giro sorprendente: la ASF eliminó prácticamente todas las observaciones. De los 3 mil 387 millones de pesos cuestionados, solo quedaron 130.7 millones pendientes. Es decir, más del 96 por ciento de las irregularidades fueron “borradas” del radar fiscalizador.
¿CÓMO DESAPARECIERON?
Según los reportes oficiales, recursos por 2 mil 443 millones de pesos que originalmente carecían de contratos o documentación comprobatoria fueron de pronto validados. Otros 457.9 millones ejercidos por diversas dependencias sin evidencia del gasto también fueron considerados como “justificados”.
El proceso de “limpieza” de estas observaciones estuvo a cargo de la Dirección General de Seguimiento “C” de la ASF, encabezada por Ricardo Gabriel López Ruiz.
López Ruiz tiene una cercanía conocida con el ámbito político campechano: colaboró directamente con Pablo Angulo, exdiputado federal por Campeche y ex presidente de la Comisión de Vigilancia de la ASF. Ambos forman parte del mismo círculo político ligado a Alejandro Moreno Cárdenas.
Esta relación ha encendido las alarmas sobre una posible falta de imparcialidad en la revisión de las cuentas del exgobernador, hoy dirigente nacional del PRI.
DE “BANDALITO” A CUENTAS CASI IMPECABLES
En su momento, las observaciones de 2018 generaron fuertes críticas hacia lo que muchos llamaron el gobierno de “Bandalito”. Hoy, tras el drástico ajuste realizado por la ASF, esas millonarias irregularidades han quedado reducidas a una cifra casi simbólica.
Especialistas consultados advierten que este tipo de “desvanecimiento” de observaciones plantea serias dudas sobre la rigurosidad y transparencia con que la Auditoría Superior de la Federación está cerrando los expedientes de administraciones pasadas.
Mientras tanto, en Campeche persiste la percepción ciudadana de que los grandes pendientes de rendición de cuentas del sexenio de Alejandro Moreno Cárdenas han sido convenientemente archivados.
De los 3 mil 387 millones de pesos observados en 2018, hoy solo restan 130.7 millones por aclarar. El resto, simplemente… desapareció de los informes.

