MÉXICO.– La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó el envío directo al Senado de la República de su “Plan B” en materia electoral, una propuesta que prioriza el combate a los privilegios y la reducción de costos en el sistema político, sin alterar elementos sensibles como los diputados plurinominales, el financiamiento a partidos o el número de senadores.
La decisión llega después de que la reforma constitucional original —que incluía cambios más profundos en la estructura federal— fuera rechazada en la Cámara de Diputados, donde incluso algunos legisladores de Morena se opusieron o se abstuvieron.
Ante ello, el Ejecutivo optó por no forzar modificaciones que requerían mayoría calificada en ambas cámaras para temas estructurales, y en cambio enfoca su esfuerzo en recortes presupuestales y topes remunerativos a nivel estatal, municipal y en órganos electorales.
“Seguiremos insistiendo en reducir los privilegios”, afirmó la presidenta durante su conferencia matutina del 17 de marzo, donde reiteró que el objetivo es bajar el costo del sistema electoral y destinar los ahorros a obras públicas en beneficio de la ciudadanía.
PRINCIPALES CAMBIOS
La iniciativa, que modifica la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, la Ley General de Partidos Políticos y otros ordenamientos, incluye los siguientes puntos clave:
TOPE SALARIAL EN ÓRGANOS ELECTORALES:
Ningún funcionario del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales electorales o institutos locales podrá ganar más que la presidenta de la República.
Se eliminan bonos, seguros de gastos médicos mayores e ingresos adicionales no contemplados en la ley.
LÍMITE A REGIDURÍAS MUNICIPALES
Se establece un máximo de 15 regidores por ayuntamiento, con el fin de reducir el gasto en gobiernos locales.

