CAMPECHE.- Durante la reciente emisión del Martes del Jaguar, la gobernadora Layda Sansores San Román recordó que hace 28 años, el 3 de marzo de 1998, salió a la luz un centro de espionaje ubicado a unas cuadras del Centro Histórico de Campeche.
La mandataria señaló que en aquel entonces se denunciaba oficialmente que el equipo instalado tenía fines de seguridad, sin embargo aseguró que terminó convertido en una cueva de Alibaba dedicada a prácticas ilícitas.
Explicó que la justificación oficial tras el levantamiento zapatista en 1994 fue la instalación de centros de vigilancia en distintas entidades, aunque afirmó que en Campeche ese esquema se pervirtió para cometer extorsiones y otros delitos.
Sansores San Román sostuvo que el caso suma ya 28 años sin resolverse y lo calificó como un expediente que podría romper récord histórico de impunidad al involucrar presuntamente a autoridades de ese periodo.
Afirmó que actualmente en Campeche no existe ningún centro de espionaje y garantizó a la ciudadanía que no se espía a ninguna familia como ocurría en aquella época.
Relató que en el inmueble ubicado en la calle 65 número 33 encontraron grabaciones y diverso material que evidenciaba el seguimiento a ciudadanos y presuntas operaciones vinculadas con secuestros.
Detalló que tras recibir información sobre la existencia del lugar iniciaron labores de investigación que se extendieron por varios meses hasta identificar cuatro casas que operaban de manera coordinada.
Recordó que los hechos ocurrieron en vísperas de la visita del entonces presidente Ernesto Zedillo lo que generaba mayor movimiento en el sitio señalado.
Narró que antes de ingresar consultó a su padre quien pese a haber sufrido una embolia únicamente le respondió error lo que interpretó como un impulso para proceder.
La gobernadora describió que al intentar ingresar las cerraduras no cedían por lo que decidió tocar la puerta y fue un guardia quien finalmente abrió generando un momento de tensión en el acceso.
Indicó que tras el ingreso un agente identificado como Valente Quintana intentó agredirla físicamente pero fue auxiliada por integrantes de su equipo logrando mantenerse dentro del inmueble.
Señaló que aquella acción permitió exhibir públicamente la existencia del centro de espionaje marcando un precedente en la vida política del estado y en su trayectoria como opositora de ese entonces.

