CAMPECHE, CAMP. El festín de las candidaturas plurinominales y las herencias políticas familiares tiene los días contados si prospera la nueva ofensiva legislativa que ya aterrizó en la Cámara de Diputados. Bajo la premisa de que “quien no camina, no merece el voto”, el Gobierno de Campeche cerró filas con la propuesta federal que busca asfixiar el financiamiento excesivo a partidos y poner candados definitivos al nepotismo que impera en los cargos públicos.
Liz Hernández, secretaria de Gobierno lanzó un dardo directo a la estructura tradicional de los partidos, la comodidad de las listas plurinominales. Al respaldar la Reforma Electoral enviada al Legislativo, la funcionaria estatal dejó claro que la administración local no solo espera una aprobación mecánica, sino un respaldo total de los bloques de izquierda para desmantelar un sistema donde “personajes que no hacen ningún esfuerzo” terminan ocupando un curul gracias al trabajo ajeno.

