CAMPECHE, CAMP. La selva ya no puede esperar y el tiempo del suelo se agota. El Corredor Biológico Báalam Beh, una extensión crítica de más de 400 mil hectáreas que sirve de columna vertebral para la fauna silvestre en la región, tiene una herida abierta: casi 80 mil hectáreas (el 15-20% de su superficie) han sido degradadas por la actividad agropecuaria y este 2026 se alistan acciones de restauración ecológica y fortalecimiento de la ganadería de conservación.
Jorge Berzunza, director de Conservación de la Semabicce, explicó que el enfoque no será solo plantar árboles, sino implementar prácticas silvopastoriles que permitan mejorar el aprovechamiento productivo de los terrenos. “Ahí es donde queremos enfocar parte del esfuerzo, también la parte de la restauración ecológica”, señaló.
Las áreas identificadas no son espacios aislados; son zonas de transición que conectan sitios bien conservados con áreas productivas. Restaurarlas significa mantener la conectividad ecológica y evitar que la fauna quede atrapada y el ecosistema colapse.
Berzunza recalcó que estas acciones son urgentes porque la actividad agropecuaria tradicional ha dejado suelos degradados y selvas fragmentadas.

