CAMPECHE Las calles que antes bullían con el ir y venir de trabajadores de plataformas, con bares llenos después de los turnos y tiendas que cerraban tarde, hoy lucen como fantasmas de lo que fueron.
Persianas abajo, letreros de “se vende” o “se traspasa”, y un silencio que pesa más que el bochorno. Campeche inicia 2026 con una crisis económica que muchos ya llaman catástrofe, y el epicentro está aquí, en la capital petrolera del estado.
El detonante lleva nombre propio: Petróleos Mexicanos. Los retrasos crónicos en pagos a sus contratistas han roto la cadena de pagos que sostenía a miles de familias.
Cotemar y Schlumberger, dos de los nombres más pesados en servicios offshore, son los más señalados. Pero es Cotemar quien ha tomado la decisión más drástica y cuestionada: despedir a más de 5 mil trabajadores en Campeche desde mediados de 2025, argumentando precisamente la falta de liquidez por los adeudos de Pemex.
Los testimonios de exempleados coinciden en la crudeza: Salarios atrasados por tres, cuatro, hasta seis meses antes de los despidos masivos. “Pemex no paga, Cotemar no paga… y nosotros no comemos”, resume Juan Pérez, exoperador de Cotemar que hoy encabeza un grupo de afectados y ha documentado denuncias colectivas.

