CAMPECHE, CAMP. El terreno en el exclusivo fraccionamiento Miramar, ese que durante meses estuvo en el ojo del huracán por sus nexos con la familia de Alejandro Moreno Cárdenas, ha dejado de pertenecerles. En un movimiento que el Gobierno del Estado califica como irreversible, la administración estatal ha tomado posesión legal del inmueble, borrando el nombre de los antiguos dueños de las escrituras públicas para inscribir el del Estado.
Luis Fernando Mex Ávila, titular del Registro Público de la Propiedad y del Comercio, fue tajante, el proceso no está “en curso”, está terminado. Con la publicación del decreto en el Periódico Oficial del Estado y su posterior inscripción registral, el derecho de propiedad a favor del Gobierno de Campeche ha quedado plenamente constituido.
“El tema de la expropiación ya se hizo. La publicación ya está realizada. Es decir, las personas pueden considerarse ya como afectadas”, sentenció Mex Ávila, dejando claro que el tiempo de las impugnaciones amistosas ha terminado.
Bajo el amparo de la Ley de Expropiación del Estado, la Secretaría de Gobierno ejecutó el procedimiento que culminó con el cambio de titularidad. A pesar de la relevancia política del propietario el actual senador y líder del PRI, para las leyes locales el acto ya es público y exigible.
Hoy el panorama ha dado un giro irreversible, donde antes se proyectaban muros de exclusividad, ahora es un hecho consumado que pronto se levantará la Universidad Nacional Rosario .
Castellanos. Con la titularidad del predio blindada legalmente en el Registro Público, la promesa de la gobernadora Layda Sansores de entregar una ‘universidad digna’ a los jóvenes campechanos deja de ser un proyecto de papel para convertirse en una realidad inminente.

