CDMX. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a la ciudadanía “guardar la calma” ante el brote de sarampión que registra el país y enfatizó que “hay que escuchar siempre la información de las autoridades sanitarias” para evitar generar pánico innecesario.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, explicó que el cambio en el esquema de vacunación —de aplicar la segunda dosis a los seis años a hacerlo a los 18 meses desde 2021— se implementó precisamente para reducir la deserción que ocurría con el esquema anterior, lo que dejó a varios grupos etarios con cobertura incompleta.
“Si no se genera una idea de que estamos frente a una terrible circunstancia, entonces hay que guardar la calma”, insistió la mandataria. La jefa del Ejecutivo adelantó que este mismo día sostendrá una reunión con gobernadores y secretarios de salud estatales para homogeneizar el mensaje y fortalecer la campaña de inmunización nacional.
Aunque reconoció que cada enfermedad tiene su propia evolución, Sheinbaum afirmó que el gobierno trabaja para controlar el brote antes del Mundial de Fútbol 2026, del cual México será coanfitrión.
La presidenta destacó que México cuenta con más de 28 millones de dosis disponibles —cantidad que “nos va a sobrar”—, ya que la gran mayoría de la población infantil ya cuenta con esquema completo.
Subrayó que la estrategia actual prioriza a niños de 6 meses a 12 años y, en entidades con mayor transmisión, a jóvenes de 13 a 49 años, grupos que crecieron en sexenios donde la segunda dosis se aplicaba a los seis años y se registró alta deserción.
El director del IMSS, Zoé Robledo, presentó datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUD) que muestran coberturas más bajas en segundas dosis entre quienes nacieron durante los gobiernos de Ernesto Zedillo hasta Enrique Peña Nieto.
En contraste, los niños de 0 a 7 años —vacunados bajo el esquema actual— presentan prevalencia alta de protección. Sheinbaum aprovechó para desmentir narrativas que atribuyen el brote a supuesta baja vacunación en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador:

