CAMPECHE. El dirigente estatal de Morena en Campeche, Erick Reyes León, rompió el silencio tras los recientes conflictos en el Poder Legislativo, señalando directamente a Antonio Jiménez de provocar una fragmentación sin precedentes en la bancada guinda. Según el líder partidista, la situación actual es el resultado de una gestión que confundió el encargo administrativo con la investidura de la presidencia del Congreso, afectando la unidad de un movimiento que miles de ciudadanos se esforzaron en construir para consolidar la Cuarta Transformación en la entidad.
En un tono crítico, Reyes León lamentó que un grupo de legisladores, encabezados por Jiménez, optara por una postura de confrontación hacia la gobernadora Layda Sansores, a quien ratificó como la líder indiscutible del movimiento tanto a nivel estatal como nacional. El dirigente subrayó que, aunque existe la división de poderes, el actuar de los diputados disidentes ignora que sus posiciones actuales son fruto del arrastre popular iniciado por Andrés Manuel López Obrador en 2018 y no de esfuerzos puramente individuales, calificando la rebelión como una falta de gratitud al proyecto político.
Para la dirigencia estatal, el comportamiento de los 11 o 12 diputados involucrados representa un “suicidio político” cometido por cuadros que, en muchos casos, son nuevos en la arena pública y carecen de una trayectoria de décadas que respalde tales saltos al vacío. Reyes León cuestionó la lógica detrás de la ruptura, especialmente cuando, tras la tensión mediática, los legisladores terminaron votando a favor del presupuesto y la deuda solicitada por el Ejecutivo, lo que evidencia una falta de estrategia clara y un desgaste innecesario de la relación con el Gobierno del Estado.

