MÉXICO- A casi un año de la primera alarma sanitaria por sarampión en el país, México enfrenta uno de los brotes más graves de las últimas décadas: Más de 6 mil 721 casos confirmados acumulados entre 2025 y 2026, 34 defunciones documentadas y transmisión comunitaria activa que no logra ser interrumpida en ninguna de las 32 entidades federativas.
Cabe recordar que, el virus, altamente contagioso, entró al país por Oaxaca el 14 de febrero de 2025, cuando una niña de cinco años y ocho meses sin ninguna dosis de vacuna dio positivo en el Laboratorio Estatal de Salud Pública.
Seis días después, Chihuahua notificó el segundo caso en un niño de casi diez años, también sin esquema vacunal. Desde entonces, la cadena de transmisión no se ha detenido: El genotipo D8 (linaje MVs Ontario CAN 47.24), predominante en la mayoría de los casos y coincidente con cepas detectadas en Texas durante 2025, se ha diseminado por corredores de alta movilidad poblacional, agravado por rezagos históricos de vacunación que se profundizaron tras la pandemia de COVID-19.
Según el corte más reciente de la Dirección General de Epidemiología (Semana Epidemiológica 1 de 2026 y actualizaciones posteriores), de 16 mil 480 casos probables de enfermedad febril exantemática notificados, más de 6 mil 721 casos han sido confirmados como sarampión.
La letalidad se concentra de manera alarmante en Chihuahua, donde se registran 21 o 22 de las 34 defunciones nacionales. Municipios como Ojinaga, Cuauhtémoc, Camargo, Ascensión, Delicias, Meoqui, Bocoyna y Namiquipa reportan la mayoría de las muertes, casi todas en menores de edad con desnutrición, enfermedades crónicas o inmunosupresión, y sin acceso oportuno a servicios médicos. Otras defunciones se han confirmado en Durango, Sonora, Jalisco y, recientemente, la primera de 2026 en Michoacán.

