CAMPECHE, CAMP. En la oscuridad de la selva y hasta en la ciudad, se libra una batalla silenciosa. No es de vampiros contra humanos, sino de la ignorancia contra la supervivencia de murciélagos amenaza a estos guardianes nocturnos. Por ello, la bióloga Yoalli Zúñiga señaló que junto con autoridades realizarán campañas de concientización pues son ellos quienes evitan plagas agrícolas y reforestan nuestros bosques.
Ante esto, reconoció que, entre la gente, existe la falsa creencia popular de que estas especies son portadores de rabia y “chupasangre”. Por lo que indicó que es necesario que campechanos aprendan a coexistir con ellos o nos enfrentaremos a un desastre ecológico sin precedentes. No se trata solo de “ecología”, sino de entender que estos animales son inofensivos y vitales.
De las 1,500 especies que existen en el mundo, en México habitan 140 especies y 3 hematófagos en el estado 55 y solo 2 hematófagos. Y ni siquiera buscan humanos, prefieren el ganado o aves de la selva. Por ello, reiteró que, a través de encuestas y trabajo de campo, se limpiará el nombre de estos mamíferos para no destruir a nuestros mejores aliados ambientales. “Son aliados invisibles. Comen néctar, frutos o insectos, y eso nos beneficia directamente, pero como actúan mientras dormimos, no vemos su valor”, explica Zúñiga. Además, reconoció que, la transmisión de la rabia ocurre por un acto de solidaridad extrema, si un murciélago no come en 24 horas, muere.
Pero sus compañeros para salvarlo, regurgitan alimento para compartirlo y si uno está infectado el virus se propaga en este círculo de supervivencia. La bióloga es tajante, la deforestación y el uso indiscriminado de venenos agrícolas están mermando a estas poblaciones. Al matarlos, la ciudadanía está, irónicamente, disparándose en el pie ya que sin ellos, las plagas de insectos devorarían cultivos, los bosques dejarían de regenerarse pues son principales dispersores de semillas y la flora perdería a sus polinizadores nocturnos.

