CDMX.– En el primer aniversario de la segunda presidencia de Donald Trump, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció una reflexión equilibrada, madura y firme sobre el año de intensa diplomacia telefónica con Washington, marcado por amenazas arancelarias y un giro proteccionista de Estados Unidos.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum reafirmó que México ha logrado preservar su soberanía y mantener una relación de respeto mutuo, sin concesiones que vulneren la independencia nacional.
“Buscamos siempre una relación de respeto a México, que se respete nuestra soberanía, nuestra territorialidad y nuestras decisiones soberanas. Las decisiones en México las toma el pueblo y nosotros somos elegidos por el pueblo”, enfatizó la mandataria. Con más de 11 llamadas diplomáticas en el último año, Sheinbaum ha manejado con éxito las presiones de Trump, logrando que la relación bilateral se mantenga en el marco del respeto mutuo y la defensa de los intereses nacionales.
La presidenta destacó la interdependencia económica y humana: “Somos vecinos, somos socios comerciales. Hay 40 millones de mexicanos en Estados Unidos y más de un millón de estadounidenses en México”.
Ante las preguntas sobre acciones para proteger a los migrantes, Sheinbaum anunció el fortalecimiento de los consulados para que “los mexicanos se sientan protegidos” y reiteró el envío de notas diplomáticas en casos graves, como el reciente fallecimiento de un connacional en Estados Unidos, exigiendo esclarecimiento total.
Sheinbaum subrayó que la política exterior mexicana se decide “de acuerdo a la Constitución” y que el gobierno ha defendido con éxito los principios nacionales frente al proteccionismo y la mayor injerencia internacional de Trump.
“Hemos conseguido una relación de respeto dentro de toda la circunstancia internacional, y eso es lo que queremos hacia adelante”, afirmó.
En el terreno comercial, la presidenta se mostró optimista sobre la revisión del T-MEC: “Cerrar con beneficios para ambos países el tema comercial”. Su enfoque diplomático ha sido ampliamente reconocido, incluso por sectores que inicialmente dudaban de una mujer presidenta, demostrando liderazgo sereno, estratégico y defensor de la dignidad nacional.
En un contexto global de incertidumbre, Claudia Sheinbaum ha posicionado a México como un actor soberano, responsable y firme, capaz de dialogar con respeto sin ceder territorio, decisiones ni principios.

