CAMPECHE, CAMP. El rugido de los motores del transporte “Ko’ox” ha traído una bocanada de aire fresco a la movilidad en la capital. Sin embargo, en el corazón de esta transformación late una oportunidad dorada para hacer historia, lograr que el alivio económico del transporte no distinga uniformes y abrace, por igual, a cada joven sin importar si asisten a una escuela pública o particular.
Ante la inquietud de padres de familia y estudiantes, Lorena Zetina, presidenta de las Brigadas Internacionales de Derechos Humanos en Campeche, planteó la necesidad de dialogar con la Agencia Reguladora del Transporte para revisar y fortalecer el esquema de descuentos para que ningún alumno quede fuera por el tipo de institución en la que estudia.
La activista destacó que el uso del transporte público es una realidad compartida por estudiantes de todos los sistemas educativos y que, en muchos casos, las familias que optan por escuelas particulares también realizan esfuerzos económicos importantes para sostener la educación de sus hijos.

