Actualmente, el cerebro se condiciona a la sobrestimulación rápida de los ecosistemas digitales. Cada video corto, notificación o recompensa instantánea actúa como entrenamiento neuronal hacia la inmediatez, reduciendo paciencia y tolerancia al aburrimiento, generando dependencia y búsqueda constante de gratificación inmediata.
Los síntomas del brainrot incluyen apatía mental, frustración por tareas largas, fatiga cognitiva prematura y deterioro de la imaginación. Esta dependencia afecta también la interacción social, dificultando la escucha, la paciencia y la empatía, haciendo incómodas y agotadoras las relaciones cara a cara.
APRENDIZAJE PROPIO, CLAVE
El psicólogo Miguel Ángel Barragán advierte que el cerebro pierde capacidades si no se estimulacon aprendizajes propios.
La dependencia de IA y búsquedas rápidas reduce la capacidad de investigar, analizar y sintetizar información, acelerando el deterioro cognitivo incluso en jóvenes de la Generación Z.

