CAMPECHE.- A partir del próximo 16 de enero, la Parroquia de San Román iniciará un proceso crucial de intervención para preservar su patrimonio religioso y artístico. Los trabajos, que serán ejecutados por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tendrán una duración estimada de dos meses para su primera etapa, marcando el inicio de un esfuerzo integral por salvaguardar la identidad cultural de la comunidad.
El proyecto arranca con una inversión inicial de $119,000.00 pesos, recursos que provienen directamente de la administración de la parroquia y de las generosas aportaciones de los feligreses. El presupuesto se divide estratégicamente: $54,750.00 destinados a la cruz y ornamentos; $19,297.00 para la sagrada imagen del Cristo Negro; y $42,800.00 para la restauración de los mosaicos de las pilastras.
La intervención responde a una necesidad urgente, ya que el “Señor de San Román” presenta deterioros visibles que ponen en riesgo su integridad. Los restauradores han identificado escamas en la sección del pecho, así como fisuras en brazos, tobillos y piernas. Además, se han registrado pérdidas puntuales en zonas de relieve, manos, pies y secciones del cabello y la barba, lo que requiere una atención técnica especializada.
La cruz de la imagen también será objeto de un proceso de estabilización debido a la pérdida parcial de su capa de protección. Esta degradación ha provocado una oxidación diferencial de la plata, donde las áreas expuestas se oscurecen de forma desigual frente a las protegidas. El objetivo es realizar una limpieza profunda y aplicar una protección homogénea que evite procesos de limpieza constantes, los cuales, a largo plazo, podrían desgastar el metal.
Simultáneamente, el equipo de restauración intervendrá las ocho pilastras del templo. Actualmente, el sistema de mosaicos presenta levantamientos críticos que amenazan con desprendimientos o desplomes. Esta fase de la obra es fundamental no solo para preservar el valor estético de la parroquia, sino también para garantizar la seguridad de los asistentes y evitar accidentes dentro del recinto.
Más allá de la reparación física, los trabajos incluyen una fase de investigación académica. Debido a que el discurso iconográfico de los mosaicos ha sido alterado con el tiempo mediante modificaciones modernas, se realizarán análisis para comprender su composición original. El propósito es generar una base de información sólida que permita, en etapas futuras, recuperar la estética histórica del interior del templo.
Este proyecto es el resultado de una estrecha colaboración entre el padre Juan, los custodios y la comunidad parroquial, quienes solicitaron formalmente el dictamen técnico al INAH. Tras una serie de visitas e inspecciones al sitio, se determinó la ruta crítica de trabajo, priorizando al Cristo Negro por su incalculable valor espiritual y a los mosaicos por la urgencia de su estado físico.
Compromiso con el legado de San Román
Esta primera etapa se centrará en atender los problemas activos y emergentes. Sin embargo, sienta las bases para un plan de conservación a largo plazo que busca comprender las causas raíz del deterioro. Con esta intervención, la comunidad de San Román asegura que su figura principal y su hogar arquitectónico continúen siendo un pilar de fe y un tesoro histórico para las próximas generaciones.

